Mis navidades
Nos dirigimos a Madrid al día siguiente de finalizar las clases. A mí me encanta ir a Madrid porque mis abuelos viven allí y son súper importantes y me alegra mucho verlos. Llegamos a Madrid y estaban esperándonos con los brazos abiertos y muy contentos. Charlamos un poco le contamos el viaje , cómo nos habían salido los últimos exámenes y nuestras cosas.
A la mañana siguiente , me levanté muy tarde , comí y me fui a ver a mis amigos que tengo allí.
Así todos los días que pasaban , me levantaba tarde , comía y me iba a ver a mis amigos.
Por fin llegó la noche del veinticuatro la noche esperada de todo el mundo . Nos pusimos todos guapos y muy arreglados , comimos un montón y nos reímos. Cuando terminamos de cenar todos mis primos y yo , nos bajamos abajo a la placetilla enfrente de la casa de mi abuela a tirar petardos que mi padre había comprado. Nos lo pasamos genial.
Nos acostamos a las cuatro de la mañana ya muy cansados.
Al día siguiente nos fuimos a comer a un restaurante , ya que mi madre dijo que no quería que cocináramos para no manchar la cocina y no darle trabajo a mis abuelos.
Tanto hablar y hablar al final elegimos uno que les recomendó mi tía a mi abuelo.
No cuento detalles del restaurante porque es mejor no hablar porque salimos de ahí con ganas de vomitar y muy cabreados.
A la mañana siguiente ya nos íbamos cada uno a nuestras casas . Nosotros a ALMERÍA y mi tía Eva a Huelva.
Cuando llegué a mi casa echaba de menos mi cuarto , mis amigos , mi barrio y mi gente. El treinta y uno , noche vieja , vinieron mis tíos a mi casa a cenar con nosotros. Nos lo pasamos muy bien , hasta que ellos se fueron de fiesta. Ese día yo me acosté pronto , estaba cansada.
Y ya los siguientes días e estado en casa con mi familia , excepto por las tardes que salía con mis amigos a la calle.
Ya por fin esperando el día de reyes y la cabalgata que a sido muy chula y con muchos caramelos. A la mañana siguiente me levante tarde y me fui directa a Málaga.